Los marxistas y los sindicatos
LOS MARXISTAS Y LOS SINDICATOS
Marx, Engels, Rosa Luxemburg, III Internacional, Lenin, Trotsky, IV Internacional
2011-12-10 Las tareas de la clase obrera del Estado Español ante la crisis económica, financiera y social
La gravedad de la crisis económica
El Manifest del Partit Comunista, Marx i Engels (Prefaci "Noranta anys del Manifest, Trotski)
EL MANIFEST DEL PARTIT COMUNISTA
Marx i Engels
(Prefaci: Noranta anys del Manifest, Lev Trotski)
Introducción a la economía política
INTRODUCCIÓN A LA ECONOMÍA POLÍTICA
Rosa Luxemburg
(1916-1917)
León Trotsky, Una escuela de estrategia revolucionaria, 1921
UNA ESCUELA DE ESTRATEGIA REVOLUCIONARIA
LEÓN TROTSKY
Editado por el Tercer Congreso de la Internacional Comunista, 1921. Reeditado en la edición rusa de Los cinco primeros años de la Internacional Comunista
A TODOS LOS TRABAJADORES, A TODOS LOS JÓVENES, A LOS QUE ESTÁN EN LAS PLAZAS Y A LOS QUE TODAVÍA NO ESTÁN
Decenas de miles de jó
venes (estudiantes, trabajadores y parados) están llenando las plazas de las principales ciudades españolas y organizando asambleas cada día más multitudinarias y con mayor participación de adultos. El movimiento tiene una gran simpatía entre toda la población trabajadora, porque lo que discuten es cómo acabar
- con el paro, que se ceba especialmente en ellos,
- con los contratos precarios y los sueldos miserables que no les permiten independizarse,
- con las hipotecas que los estrangulan, con los desahucios, con los precios imposibles de la vivienda,
- con los recortes sociales, el pensionazo y las privatizaciones
- con la utilización del dinero público para salvar a la banca privada,
- con las subvenciones públicas a partidos, sindicatos, patronales e iglesias, con el derroche del dinero de todos para grandes eventos y autobombo, con la Monarquía..,
- con la corrupción y con la impunidad de los corruptos,
- con las intervenciones militares españolas en el extranjero,
- y con tantas cosas que se deciden contra nosotros desde el poder, para hacernos pagar la crisis creada por el hambre insaciable de beneficios del gran capital
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¡ABAJO LA INTERVENCIÓN MILITAR IMPERIALISTA ESPAÑOLA EN LIBIA!
El 18 de marzo, Zapatero anunció que el gobierno español intervendría militarmente en Libia. Zapatero se reunió con Ban Ki-moon, secretario general de la ONU, y, ayer día 19, rindió pleitesía al resto de imperialismos europeos en París, en primer lugar al francés personificado en Sarkozy.
Hoy, día 20 de marzo, sabemos que ya hay cuatro F-18 y un Boeing 707 cisterna, en ruta hacia Italia. Zapatero toma esa decisión antes de la aprobación legal de la intervención militar. Al mismo tiempo, sabemos que serán más de seis cazabombarderos, una fragata, un submarino y más de medio millar de militares mercenarios españoles los que participarán en la nueva intervención imperialista en el Magreb.
La dirección del PSOE, en coro con todas las direcciones de los partidos burgueses españoles, apoya la decisión del gobierno Zapatero en esta nueva intervención militar imperialista que viene a profundizar la de Afganistán en un contexto que le confiere un carácter reaccionario completamente nuevo. Zapatero afirmó el pasado 18 de marzo que “La comunidad internacional no se va a dejar engañar por el régimen libio”. ¿Se dejará engañar la clase obrera española por Zapatero?
Con las manifestaciones de la juventud saharauí en El Aaiún el pasado noviembre, comenzaba una serie de movilizaciones de masas en todo el norte África y Arabia que, en diversos grados, han construido elementos de autoorganización consejista, movilizaciones totalmente espontáneas y no controladas en su inicio por las respectivas direcciones pequeño burguesas. Un proceso revolucionario clásico en marcha ante el cual las burguesías nativas se encuentran con pocas armas políticas para enfrentarlo, viéndose obligadas, de nuevo, a convertir en algunos casos al ejército en el partido político por excelencia. Pero no ha sido suficiente: todo el orden burgués imperialista está en peligro en el norte de África y Arabia.
Esta intervención militar imperialista española está dirigida directamente a frenar, controlar y revertir este proceso revolucionario. Se trata de atajar cualquier reacción de las masas contra los ataques a sus salarios y condiciones de vida. Todas las movilizaciones, desde El Aaiún a Saná, se han producido en reacción ante el paro y el alza de precios. La misma reacción que se puede producir en el estado español contra las medidas gubernamentales antiobreras, contra la desvergonzada ofensiva de la patronal contra los trabajadores. Ya no se trata sólo de seguir garantizando al imperialismo español de tercer orden la explotación de los recursos naturales de otros países, a costa de sus poblaciones, sino de enfrentarse militarmente a la revolución en marcha.
Por ello, es obligación de las direcciones de las organizaciones que se reclaman defensoras de los intereses de la clase obrera en el estado español no babear ante la pretendida defensa de la democracia, enésima mascarada el imperialismo, sino levantar su potencial organizativo en un frente unido contra la participación del ejército español en Libia, punta de lanza en estos momentos de la intervención militar imperialista contra la revolución. La clase obrera no se dejará engañar, tampoco, por esta nueva maniobra de sus actuales direcciones contra sus intereses, intereses que coinciden con los de las masas africanas y árabes en ebullición.
20 marzo 2011
